
Llevo alrededor de dos meses haciendo historia natural..., y no..., a pesar de lo que les cuenten..., no se da otra historia. Y no es por otra cosa por lo que ya sólo me presento para ser historia..., para cualquier otra cosa acudan a la lectura de cualquier otro...
Un ejemplo de grado de lectura:
En este país la crítica literaria hace siempre la misma apuesta para con un premio nobel de literatura..., y así propone siempre a los mismos artesanos..., que la verdad..., podrían variar un poco..., pues siendo en el fondo lo mismo..., valdría la pena disimular... No entienden aún que los premios nobel se dan a la creación y a la creación en cualquier materia o toda materia..., la literatura..., como la paz..., no podría ser excepción. Física..., química..., medicina..., qué importa..., son premios a la creación. Da idea de un espacio tiempo probar que aún domina el concepto de premio nobel a la artesanía..., pues bien..., para la artesanía se dan otros premios..., otro tipo de premios..., y así..., y desde aquí..., propongo que la crítica de este país se dedique exclusivamente a ellos..., pues si pierde el tiempo diariamente con la artesanía..., éstos y no otros premios son los que únicamente debería comentar..., cosa que suele hacer..., y no debería mezclar.
Son premios a la idea..., a la creación..., y en caso alguno a la ni puñetera idea de nada..., o de lo mismo..., que..., sin lugar a dudas..., viene a ser un espacio tiempo idéntico o igual.
Quiero decir con esto que si no se premia la creación..., no se está en el tiempo/espacio..., no se está ni en la naturaleza..., y por naturaleza..., en historia alguna... Pues la historia es natural por creación.
No por otra cosa la naturaleza es curso..., y así podemos empeñarnos en considerarnos siempre lo mismo..., siempre y cuando no nos miremos de vez en cuando en un espejo..., pues la imagen que allí se verá..., e inequívocamente..., será la de un cuerpo en curso..., un cuerpo que crece o sólo envejece..., que son dos grados y grados muy distintos.
Somos naturaleza..., y sí..., lo sé..., alguna cátedra lleva siglos intentando hacernos creer otra cosa..., que somos fuera del universo..., fuera hasta del dios... Pero no es así..., somos ineludiblemente..., curso.
Cómo es que cuesta entender algo tan natural..., algo al tiempo tan vital..., si no se da mineral..., vegetal..., o animal que no lo tenga interiorizado y como única posibilidad de ser. Sólo puede deberse a algún tipo de enseñanza un tanto cateta..., y en este horrible sin sentido: se da por saber lo nunca visto y lo jamás tocado.
Hay que tocar..., hay que probarlo todo..., todo..., pues cuando no se toca todo..., lo más probable es que alguien o alguno se esté tocando..., y no sin cierto impudor..., las partes..., que..., traducido en un lenguaje que pueda comprender a todo dios..., vendría decir tanto cómo que sólo se está masturbando..., que..., por supuesto..., nada tengo contra este acto..., siempre cuando se tome por algo íntimo y no o nunca por una exposición.
Son las once y treinta y seis minutos de esta mañana y en horario París/Madrid..., preparé un café soluble para dar solución a esta entrada de Otoño..., será cosa de unos minutos... Son..., y cincuenta..., mi nuevo perro quedó abierto y aprovechó la circunstancia para regalarme tres de sus más asquerosas cagadas..., señor..., las acabo de recoger..., tan pastosas como apestosas..., en fin..., siempre quise haber tenido familia numerosa...
¿Dónde íbamos? Es igual..., si línea mía..., se da relación con todo...
Mi nuevo perro tiene nombre de primera mano o escritura..., se llama Ur..., donde se supone que nació ésta..., y algún día se parecerá a ese nombre..., pero de momento mi cachorro no pasa de "Zé pequeño"...
No..., no se da opción..., o se es curso o no se es nada..., o se está en la naturaleza o no se está en parte alguna.
Veamos el más reciente síntoma de curso:
El Congreso estadounidense aprueba una reforma sanitaria y la aprueba por los pelos... No entraré en los intereses que puedan o no asegurar el curso o círculo de esa reforma..., pues tendría que bastar con tocar otro valor..., un valor mayor..., un valor de siglo veintiuno..., y así tocaremos..., pues se debe tocar todo..., un término o fin para todo un siglo..., tan real como constante..., el de ciudadano..., y así sería muy difícil entender una educación que no alcanzase a todos..., una justicia que no alcanzase a todos..., una sanidad que no alcanzase a todos..., una economía que no alcanzase a todos..., y..., por supuesto..., una política que no alcanzase a todos..., pues el término de ciudadanía implica una clara sin excepción.
Que un congresista o senador estadounidense a día de hoy..., siglo veintiuno..., aún siga aplicando conceptos decimonónicos a valores absolutos del siglo veintiuno da como cosa..., sólo..., y sin lugar a la más mínima duda..., excepciones así sólo se pueden dar en mentes de pueblo..., en mentes de casta..., y esa así como el ejercicio de la política se puede convertir en nada. Educación..., justicia..., sanidad..., economía..., política..., son cuestiones de ciudadanía..., cuestiones que en caso alguno admiten excepción. Cualquier excepción..., y por mínima que sea no los hace iguales..., ni ante la educación..., ni ante la justicia..., ni ante la economía..., ni ante la política..., ni ante la salud..., si me apuran..., ni ante dios... El ejercicio entonces se convierte en una cuestión más de poca vergüenza que de nada a lo que denominar o llamar política..., pues el vestigio es medieval..., pues sólo el concepto de pueblo pudo distinguir un día entre llano..., medio..., medio alto..., y alto... El concepto de ciudadanía jamás se lo podría permitir. y así se está en un tiempo/espacio..., o en otro... Y como todo es una relación..., si no se es igual ante la salud..., no se es igual ante la justicia..., así de sencillo..., así de básico. Se desprende de esto que aún se da en Estados Unidos una educación decimonónica que da mucho margen a los círculos y poco a los cursos..., más..., creo que el concepto de ciudadano/ciudadanía..., pasa por escasamente tocado..., y uno no puede dejar de pensar que en Estados Unidos se da Universidad..., algún tipo..., digo..., escribo.
Decimos que si no se da curso..., vamos a repetir mucho y mucho más que probado por malo...
Veamos otro caso..., el presidente palestino no siente la menor ilusión por volver a presentarse a una elección o reelección..., y no puede extrañar a nadie..., pues no se puede dar presidente que por tal se tenga que pueda desear trasladar la misma frustración a sus gentes..., aunque no sea más que por amor propio..., e Israel hace mal..., pues el actual presidente palestino pasa ya por probado... Hay que poner algo sobre la mesa..., y ya..., pues perdida la ilusión..., se agota la fuente de todo curso. Dicho de la misma manera: la creación de un estado palestino tiene que ser una prioridad en toda política israelí..., y sin excepción..., hace mucho que ha dejado de ser una cuestión de parte o partido.
Y así..., y por dar motivo a toda línea de ayer..., hoy..., y mañana..., o se tienen ideas y por lo mismo idea de algo..., o no se tienen y..., por lo mismo..., no se tiene ni la más mínima idea de nada.
Curso o Círculo.
De Gonzalo.
Apéndice.
Estoy obligado a seguir sólo mis líneas mientras no se pruebe..., presente..., o se exponga..., una mayor.
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