LLevo tantas páginas escritas y tantas en la cabeza que no me queda mucho tiempo para mirar más..., más..., he además mirado tantas..., y tantas que pasan por las más gigantescas nunca escritas por hombre alguno que..., que ya no me da vergüenza confesar que no tengo tiempo para ver más.
Creo que nunca leí por leer..., y ahora..., no sé..., como que ya no tengo edad... Y ya sería suficiente..., pero me siento obligado a añadir que el día tampoco me da para mucho más.
Y es que el común aún no sabe..., pero porque no se lo enseñaron..., que para no decir demasiadas bobadas se debe pensar..., y pensar es de lo que más tiempo lleva..., miren..., lleva tanto..., tanto..., tanto..., que se debe confrontar con algo así como con doce mil años de prueba humana... Y sólo para descartar errores de bulto..., para afilar un tanto más los conceptos..., se precisa..., sumar a toda esta ingente memoria..., todo otro tiempo igual..., y de creación... Si además lo tienes que escribir..., ya no les cuento..., y si además lo pretendes compartir..., deben hacerse una idea exacta del tiempo que les harán perder... Siempre..., siempre ha sido demasiado para un hombre solo..., o sólo.
Y no..., no es una cuestión sólo de número..., es una cuestión además o sobre todo..., de calidad.
Les daré un ejemplo..., oí aún no hace mucho..., y aprovechando que pasaba canales..., a un presidente de diputación decir que nadie es imprescindible..., que la historia prueba que nadie es imprescindible..., y sí..., se trataba de un presidente de la diputación..., pero evidentemente no de un genio..., creo que un genio jamás sería presidente de diputación alguna..., pero dejemos estas particularidades..., y penetremos en ese dicho por dicho o lugar común por común...
Sí..., la historia universal prueba que sí..., que nadie es imprescindible..., pero entremos en detalle..., prueba que para hacer historia bajo medieval u oscura vale cualquiera..., pero para hacer historía de alta edad media hasta hoy..., o de edad antigua..., y hasta baja edad media..., o buena o mala prehistoria..., y hasta hoy..., hay que echar mano del que además saber..., crea y hace mejor historia..., pues para mala historia vale cualquiera.
Acabamos de penetrar una máxima de pueblo..., y no..., no pasó nada..., sólo ocurrió que quedo un tanto más clara. ¿Lo ven? No hizo falta rasgarse vestidura alguna..., ni salir con los santos a la calle..., así..., natural..., en unos cuantos renglones..., y de una conceptualización meridiana... Y es que donde se da saber qué fácil es comprender.
Lo dejo..., creo que hoy me di demasiado...
De Gonzalo.
martes, 16 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario