Damos por hecho todo..., pero todo está por probar..., y así..., visto a esta luz..., la mayor parte de lo que se dice no es nada..., o nada nuevo..., y de lo que se escribe..., menos aún de lo que se merece leer...
La palabra escrita a diferencia de la oral se debe probar y probar con todos los argumentos que hay podido producir todo el espacio/tiempo..., y hasta el punto de colocar la palabra oral en su lugar exacto..., el de la vulgaridad.
Probaremos siempre cada línea..., y para que sobre ella quepa sólo una exactitud meridiana.
Hoy..., y por creación..., penetraremos este concepto más allá de cualquier simple u oral onsideración..., para convertirla en principio y fin de todo.
De todo.
Sin dejar de dar por entendido que..., partiendo de la mayor..., me doy por adelantado para ofrecerme en una expresión que todo el mundo pueda entender y entender de antemano... Esto es..., me presento ya desde la creación..., dando por sabido y comprendido todo lo que a su lado sólo puede pasar por menor.
Una línea ha de ser una línea..., una línea viva..., pues una línea muerta no puede pasar por nada más que por una expresión del pasado..., algo ya dicho..., algo ya escrito..., y algo ya tan pensado como imaginado y..., de repetido..., narrativamente saciado.
Soy Gonzalo Conde Escuredo..., son más o menos las diez y treinta y siete minutos de esta mañana..., y me daré unos minutos para prepararme un café soluble con el propósito de dar cima a toda creación.... Y cuarenta y cuatro minutos..., pues bien..., será un tiempo que vamos a recrear..., y juntos..., pues yo escribo..., y antes o después se leerá. La comunicación..., y para el saber de todo tiempo..., es más una obligación que una elección..., y así tú puedes elegir una distracción..., pero para saber está obligado a elegir una dirección..., e inequívocamente.
Veamos ese vulgarismo que nos valdrá para explicitar la creación..., toda creación. Ese vulgarismo dice así: somos herencia.
Herencia... Si fuésemos más herencia que creación..., o simplemente herencia...., y para referirnos solamente al tiempo más menor..., no habríamos nunca alcanzado la palabra escrita..., y así..., no habríamos adquirido más que el tiempo/espacio de horda y pueblo..., esto es..., no habríamos pasado de prehistoria.
Todo..., absolutamente todo..., tuvo que ser creado.ç
Más..., por herencia jamás se podría explicar..., y menoss comprender..., la más mínima evolución..., que..., por creación..., prefiero denominar mutación..., hay escrito lo que haya escrito nuestro estimado Darwin.
Más..., si yo fuese herencia..., no habría sentido la más mínima necesidad de escribir ni ésta ni ninguna otra línea..., y por líneas..., debo ir por el medio millón..., escritas..., escribo...
Pues sólo la creación hace tiempo..., crea presente.
Llevo toda una vida dedicada a medir y medirme..., no con una bobada u otra..., no..., a medirme con toda la historia universal de toda materia traducida a imagen o letra..., y hasta tal punto que..., y por tiempo..., no he podido permitirme más lujo que el de conservar algún que otro conocido..., y más por su insistencia que por la mía...
Conté que estaba preparando unos espejos para fotografía... Miren:
Todo es Todo.
Esto es un espejo.
Si todo es todo..., cualquier consideración menor se debe tomar como tal..., y más una teoría práctica que saber alguno..., y así pasamos a denominarlo entender impuro.
Iremos a la mayor..., pues por parte alguna se debería llegar al todo..., sí..., si..., se tuviese una exacta noción del mismo...
Podemos ya preguntarnos...., qué falta para dar con una Teoria del Todo.
¿Qué?
Su principio mayor. El principio de creación. Pues sólo..., y en puridad..., tocando el principio de creación..., se puede tocar todo lo creado..., todo. Desde la partícula mínima y por hallar hasta la mayor y por ver..., sin importar qué dimensión... Si Todo es Todo..., esto es..., algo y no nada..., lo comprende todo o no comprende nada.
La relación es incuestionable. Pues en un todo cuestionar una relación es una perogrullada que no merecería ni mención..., y si mención..., mencíón inmediatamente descalificada..., esto es..., dicha o leída tamanaña bobada no merece el continuarse o seguirse ni la más mínima palabra. Esto es..., carece ya de línea.
Tenemos un Todo..., y una incuestionable relación..., pues en todo alguno no se puede dar aparte. Falta pues el principio y fin de toda esa relación..., de toda la forma y contenido de ese Todo. Y sólo puede ser el de creación..., pues si creación se puede dar herencia..., pero por herencia..., por exclusiva herencia no se podría dar creación..., no se podría dar nada..., pues a la más minima particula que se pueda hallar no se le podría ya dotar de herencia...
Y así..., y una vez más..., en puridad..., no se podrá hablar de ciencia o saber mientras no se toque la creación. Única respuesta a todo lo creado. Y no..., no es una cuestión de fe..., es de ser..., y así..., lo que es..., es..., y por más o menos fe que se deposite en ese ser no dejará de serlo.
Se eS.
Otro espejo.
Pues bien..., el saber..., lo que se ha dado en llamar saber..., ha eludido el principio de creación desde que recuerdo..., que ya son ganas de pasar por saber lo que no pasa de simple o mediana artesanía. Pues cuando no se da creación se da réplica..., sólo réplica..., exclusivamente herencia..., y..., por lo mismo no podría explicar ni la más mínima evolución.
No es de otra manera que cuaquier determinimos aboque en herencia..., en objeto..., y nunca o jasmás en ser. Pue el ser es prueba máxima de creación. Y así no se puede tomar la menor por la mayor..., la herencia por la creación..., la que toman por primera no se daría nunca sin la creación. Y así en la lógica..., la auténtica lógica..., no la que se han creído..., sino la lógica que prueba tanto forma como contenido..., la que ha de ser todo para exponerse como todo..., toda cosa corresponde a su ser..., a su estadio en la creación..., pues si cosa..., si sólo cosa..., cosa. Y de tal cosa la misma cosa.
Si Todo..., la única Teoría posible es del Todo.
Y sólo por el principio de creación.
Hoy..., por este principio..., principio que no hizo..., hace..., y seguirá haciendo.
De Gonzalo.
jueves, 14 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario